Del caminar sobre hielo
Werner Herzog
La Tempestad
Barcelona
2003
112 páginas
p.v.p. 12,00 €
isbn: 978-84-7948-973-1

"Quedan muy pocas imágenes. Observando el panorama desde aquí se ven sólo edificios. Apenas se puede encontrar una imagen. Habría que excavar hondo como un arqueólogo para intentar encontrar algo con éxito en este paisaje devastado. Hoy hay poquísimas personas que luchen por la necesidad de conseguir imágenes adecuadas. Tenemos absoluta necesidad de imágenes que estén en armonía con nuestro nivel de civilización y con nuestra intimidad más profunda. Hay que luchar duramente para obtenerlas. Yo no me quejo de que a menudo tenga que escalar montañas de ocho mil metros para encontrar imágenes limpias, claras y transparentes. Aquí ya nada es posible. Debo buscar bien. Iría a Marte o cogería el primer cohete que me llevara a Saturno. Es difícil hallar aquí lo que da transparencia a las imágenes, lo que había antes. Iría donde fuera para encontrarlas."

Del caminar sobre hielo fue escrito por Werner Herzog en 1974. Se trata del cuaderno de notas que llevó consigo durante un viaje de Munich a Paris donde el punto de llegada no era un lugar -o no sólo un lugar- sino una forma de mirar, de estar en el mundo. Herzog recibió en Munich la noticia de la grave enfermedad de Lotte Eisner, una de las más importantes profesional del cine alemán del siglo, y decidió que debía ir a verla; decidió también que esa visita no podía ser dentro de unas horas, las del trayecto en avión de una ciudad a otra, de un país a otro, sino que el recorrido debía conducirle a otro estado, a la gravedad absoluta del hombre que se enfrenta a la muerte. Por eso, con la claridad de iluminado y con la simplicidad del loco, decidió que debía ir caminando: un par de botas, una bolsa de deportes colgada del hombro, una chaqueta, una brújula. El trayecto comenzó el 23 de noviembre de 1974 y finalizó el 14 de diciembre de ese mismo año. Cuando llegó a la ciudad francesa, Lotte Eisner estaba viva. Había sobrevivido a la enfermedad. Para poder visitarla en su convalecencia, Herzog había tenido que anteponer el espacio y el tiempo, el transcurrirse del espacio y del tiempo, la condición necesaria.

Este cuaderno de notas áspero, que se escribió porque se pensaba y tal y como se pensaba, se erige por tanto no sólo en la reseña biográfica de un desplazamiento, sino en la constatación fáctica de una forma de ver el mundo: en la transcripción de un mandamiento de la ley de Herzog: el silencio, el espacio, el tiempo otorgan al hombre la postura correcta para la asunción de determinados sucesos. Esta revalorización de lo cotidiano -la enfermedad es lo cotidiano- encaja con la cita del principio: Herzog, observando Tokio desde las alturas, habla con Wenders en el documental-homenaje que este compuso para Ozu, Tokio Ga. Donde los turistas encuentran una grata sorpresa, Herzog encuentra la urgencia de la búsqueda. Una postal no nos conmueve porque no pasa los dedos por nuestro cuerpo. Un barco atravesando la montaña sí. La locura de Klaus Kinsky también. Herzog se pasa la vida encontrando el sentido justo de las cosas aunque suponga la búsqueda más radical y conflictiva, la de lo que no está traducido, lo que no se puede abarcar. Del caminar sobre hielo es por tanto otra etapa extraordinaria del afán que da sentido a su vida, donde de alguna forma el director alemán se implica aún más porque decide hacer vida propia -sufrir en su cuerpo con todas las consecuencias y en soledad- la materialidad de su intuición profética. Entre la visión y el esparto congelado, Herzog habla en Del caminar sobre hielo con la voz del que clama en el desierto. Habla para entenderse, habla para darle cuerpo a la marcha a través del frío y el silencio, para escribir la imagen pura que descubre y también la que él mismo origina.

"¿Dónde voy a dormir? Un sacerdote español decía misa en inglés defectuoso. Cantaba desafinado en un saturado micrófono, pero detrás de él la pared de piedra estaba recubierta de hiedra. Unos gorriones hacían un ruido infernal... estaban tan cerca del micro que no se entendía nada de lo que decía el sacerdote. Los gorriones habían sido amplificados miles de veces. Entonces, una pálida muchacha se desmayó en la escalera, y murió. Le frotaron los labios con agua fresca, pero ella escogió la muerte."

Texto: Javier Casacuberta / Ilustración: Manuel G. Cardero

Otros títulos para lectores de Del caminar sobre hielo

Cobra verde
Herzog, Werner (coord.)
Editorial Laia
1988
112 páginas
p.v.p 5,71 €
isbn: 9788476681930

The Cinema of Werner Herzog
Prager, Brad
Editorial Wallflower Press
2007
219 páginas
p.v.p. 28,45 €
isbn: 9781905674183

Un cine febril. Herzog y el enigma de Kaspar Hauser
Alfonso Crespo
Metropolisiana Ediciones 2008
120 páginas p.v.p. 20,00 €
isbn: 9788461214471

Kaspar Hauser
Werner Herzog
Elías Querejeta Ediciones
1976
158 pag
p.v.p. 9,00 €
isbn: 848527900X

Herzog on Herzog
Paul Cronin (ed.)
Faber on Faber
Londres
2002
340 páginas
p.v.p. 25,50 €
isbn: 978-0-571-20708-4

Caminar sobre hielo y fuego. Los documentales de Werner Herzog
Antonio Weinrichter (ed.)
Ocho y medio
Madrid
347 páginas
p.v.p. 20,00 €
isbn: 9788496582316

4 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=rur5k3BCSI8

Anónimo dijo...

gracias!
j.c.

Fón dijo...

tiene buen aspecto...

Rocio dijo...

Esta bueno poder disfrutar de la lectura y de esta manera poder leer distinta clase de libros. Para ello obtengo de internet buenas recomendaciones y por eso me gusta tener la chance de a través de mi smart tv lg veo programas que hablan sobre distintos escritores y sus obras